miércoles, 13 de junio de 2012

AUSENCIA DE DIOS


Digamos que te alejas definitivamente
 
hacia el pozo de olvido que prefieres,
pero la mejor parte de tu espacio,
en realidad la única constante de tu espacio,
quedará para siempre en mí, doliente,
persuadida, frustrada, silenciosa,
quedará en mí tu corazón inerte y sustancial,
tu corazón de una promesa única
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote.
Después de ese dolor redondo y eficaz,
pacientemente agrio, de invencible ternura,
ya no importa que use tu insoportable ausencia
ni que me atreva a preguntar si cabes
como siempre en una palabra.
Lo cierto es que ahora ya no estás en mi noche
desgarradoramente idéntica a las otras
que repetí buscándote, rodeándote.
Hay solamente un eco irremediable
de mi voz como niño, esa que no sabía.
Ahora que miedo inútil, qué vergüenza
no tener oración para morder,
no tener fe para clavar las uñas,
no tener nada más que la noche,
saber que Dios se muere, se resbala,
que Dios retrocede con los brazos cerrados,
con los labios cerrados, con la niebla,
como un campanario atrozmente en ruinas
que desandara siglos de ceniza.
Es tarde. Sin embargo yo daría
todos los juramentos y las lluvias,
las paredes con insultos y mimos,
las ventanas de invierno, el mar a veces,
por no tener tu corazón en mí,
tu corazón inevitable y doloroso
en mí que estoy enteramente solo
sobreviviéndote. 

miércoles, 7 de marzo de 2012

Intimo

Se aturden mis ojos, se apaga mi sentido y recojo el abrazo de mi inseparable compañía
Recorro con besos su cuerpo entero, como caníbal devoro su carne y mastico sus huesos rellenos de vació y dolor
Desbordo mi pasión de locura en sus entrañas, tiemblo de éxtasis al sentir sus caricias rasgar toda mi alma  y como un volcán exploto bajo la calentura de su aura…
Me entrego sin medidas al salvajismo de sus labios corruptos, con desenfreno doy mi placer al hipnotismo de su mirada…
Y ahí estoy otra vez, embriagada  con su licor de despojos, gimiendo en su mundo de lejanía, olvidando mi rumbo, mordiendo mis labios de goce…
 Haciendo el amor con la soledad.

sábado, 20 de agosto de 2011

Nacer


Y mirando al suelo, como lo suele hacer cuando va caminando, maldiciendo cada adoquín que pisa porque sabe que su camino nunca es el querido si no el impuesto. Pasa por malditas esquinas odiosas que sin piedad gritan a carcajadas escondiendo su  paso al andar, Llega a su sitio no acordado pero siempre el mismo, se adentra. Levanta su mirada para contemplar su aborrecido destino y se encoge en su aliento como un papel quemado a gran fuego, El lugar se torna de constantes silencios inquietos y una implacable sensación de tristeza invade su cuerpo. Da dos o tres pasos, los devuelve queda en el mismo sitio suspira y repite el movimiento incontables veces. -¿Por qué?, Repite incansablemente ¡Por qué!, Maldita Sea… ¡porque!, Para su movimiento desesperante y camina hacia la ventana… llueve, llueve tenuemente y mientras llueve observa las calles solitarias de una noche pálida y sofocante; Sus ojos se quiebran hasta confundir sus lagrimas con la lluvia implacable. Al cabo de unas horas de intenso llanto, con su cuerpo cansado de tanto andar contrariadamente, sirve un café, cargado y sin azúcar, - Así es… amargo se vive amargo se toma. Asienta en su mesa, prende una vela y mira la llama tímida por varios minutos. Al cabo de ese tiempo toma su café con más prisa y con sus manos siempre temblorosas riega un chorro por sus labios y su pecho. 
 – No basta con ser amargo, siempre quema!, una lagrima cae por sus mejillas largas y frías. Han pasado un poco mas de 4 horas yace la madrugada y aún con más cansancio decide no abatirse en su cama. Deambula por el pasillo pero unas ganas inclementes de huir enfrían su mente, su cuerpo tiembla con más avidez y sin pensarlo con paso rápido pero sin agitar sale a las calles empapadas y solitarias. Camina, hace frió encaja las manos  a los bolsillos de su pantalón, sigue mirando al suelo, solo camina llora y camina, repite una y otra vez “Por fin dejare de perderme, dejare de perderme”. El aguacero acrecienta, se nublan los callejones y la lluvia enceguece su paso, No le importa no lleva un rumbo fijo, solo no se perderá. Sintió haber dado pasos sobre un bosque, sintió ramas en su cara… ramas que limpiaban sus lágrimas; Vago y vago por minutos eternos se embriago con el licor de la noche y dejo llevar su cuerpo por las ráfagas de viento. A eso de las 7 de la mañana encontraron su cuerpo desnudo y sin vida en el borde de un abismo del bosque más alejado de la ciudad, junto al cuerpo un tallo de un árbol sin hojas y a su paso una piedra rasgada que decía “Por fin me encontré, por fin te encontré”. Desde el abismo se observaba La estatua de la libertad.     

domingo, 17 de julio de 2011

¿Porque?

Esta como muchas de mis noches de insomnio taciturno y confuso
Voy caminando cada uno de los instantes de ensueño que cultive a tu lado
Extrañados mis ojos ven como se va alejando el vivir de aquellos,
Volviendo de nuevo a mi soledad.
Solo puedo procesar preguntas sin respuesta alguna a lo que sucedió
Esa explosión de desahucio sin medida que desato la distancia
Borrando las palabras dichas y escuchadas entre los dos.
Perdida mi mente entre la amnesia de caricias besos y miradas
Solo espero que el tiempo crudo e implacable, llene los vacíos de mi memoria
Para comprender por fin… el porque te alejaste.

domingo, 24 de abril de 2011

Hablando claro

Hablando claro
¿Sabe usted algo?
Sabe como yo quisiera que supiera lo que yo se
Que se que a usted le gustaría saber, eso que se, porque tiene que ver con usted
¿Sabe como es de difícil que sepa lo difícil que siento dentro de mi difícil querer?
Cuando miro sus hermosos ojos que me miran hermosamente sin ser solo míos y hacen hermosísimo mi mirar
Cuando sonríe y su sonrisa se lleva la mía a sonreír con el viento sonriente
Y me deja muda cuando habla porque sus habladurías hablan tanto que absorben mis palabras.
Si, yo se que no es fácil que me entienda porque fácilmente usted me confunde
Pero hablando claro…
Es tan simple lo que tengo que decirle que la simplicidad de esto tan simplón se come mi fluidez…
Intento comentarle esto de vez en cuando, cuando de vez en cuando hablamos diariamente…
No me interesa saber que piensa usted de lo que pienso de usted cada vez que lo pienso
Solo quiero contarle mi sentimiento que tan dulce siente por usted siempre que lo siento a mi lado…
Pero hablando claro…
Quiero contarle que sueño con usted pocas veces, ya que es poco el sueño que pocas veces me da porque desvelo por usted
No puedo afirmarle mi amor, porque no me conozco enamorada del amor de alguien a quien quiera amar
Pero si puedo decirle que me encanta su presencia cuando con su respiración me encanta mis oídos poco encantados
¿Pero sabe?
Hablando claro de lo que le hablo desde que empecé a hablarle hoy
Me gusta, si, me gusta cuando esta y me hace gustar mas el momento de su gustada compañía…
Me gusto cuando no estuvo, porque me gustaba no gustar de nadie y ese no gusto me tranquilizaba gustosamente…
Y me gustara cuando se vaya, porque supe gustarlo en todas las atmósferas gustadas y por gustar…
Así es que se gusta alguien y así me gusta usted... en todo momento y de vez en cuando.
¿Le quedo claro?....

martes, 22 de febrero de 2011

Toma mi mano

Toma mi mano

Cuando tu espíritu cegue

Toma mi mano

Cuanto tus ojos se mueran

Toma mi mano

Cuando tus manos no besen

Toma mi mano

Cuando tu boca no sienta

Toma mi mano

Cuando tus oídos no amen

Toma mi mano

Cuando tu corazón no escuche

Toma mi mano

Cuando quieras mi alma

Toma mi mano

Si quieres soñar…

Codicia de ti

Planto mi lealtad a tus ojos

Ciegos al egoísmo y la traición

Regalo mis pensamientos de alivio

A tu alma vacía y aturdida de amor

Invento con mis manos tibias

Un camino de primaveras para los dos

Dibujo con mis labios húmedos

Un paraíso de verbenas para tu alma

Imagino en mi mente distraída

Tronos reinados por pasión delirante

Doblego mi corazón herido

A los deseos de tu aliento

Encierro mi demencia aturdida

En la cárcel de tus brazos

Revivo mis deseos sofocantes

Al movimiento de tu cuerpo

Y calmo mis miedos latentes

En el regazo de tu boca